La Hora Santa es una práctica de origen divino. En una de sus apariciones a Santa Margarita María de Alacoque Jesús le dijo: “todas las noches del jueves al viernes te haré participar de la mortal tristeza que quise padecer en el Huerto de los Olivos, tristeza que te reducirá a una especie de agonía más difícil de soportar que la muerte. Y para acompañarme en aquella humilde plegaria, que entonces presenté a mi Padre, te postrarás con la faz en tierra, deseosa de aplacar la cólera divina y en demanda de perdón por los pecadores”.

Pío XI,  exhortó al ejercicio de la Hora Santa como un “obligado y amoroso recuerdo de las amargas penas que el Corazón de Jesús quiso soportar para la salvación de los hombres”. Ya antes, en su carta encíclica sobre la expiación que todos deben al Sagrado Corazón de Jesús “Miserentissimus Redemptor”  señaló, “el Corazón de Jesús para reparar las culpas recomendó esto, especialmente grato para Él: que usasen las súplicas durante la Hora Santa, ejercicio de piedad no sólo aprobado, sino enriquecido con abundantes gracias espirituales”. En otra ocasión explicó que “su fin principal es recordar a los fieles la pasión y muerte de Jesucristo e impulsarles a la meditación y veneración del ardiente amor por el cual instituyó la Santa Eucaristía , para que purifiquen y expíen sus pecados y los de todos los hombres”.

La Hora Santa consiste en la exposición y adoración del Santísimo Sacramento del Altar. La forma sagrada, es decir, Jesús mismo, es colocado en la custodia, que es una pieza de otro metal precioso.

Se trata por tanto de dedicar una hora a meditar los misterios cuando Cristo se sintió sólo y débil, como nosotros, y pidió al Padre. Una hora para acompañarle, como el Ángel del huerto, en cuanto podemos, místicamente, junto al sagrario. Es una hora para volcar en su Sagrado Corazón todos nuestros afanes y sufrimientos, y recibir su gracia para sobrellevarlos. Una hora en definitiva, para agradecer su sacrificio y aprender de Él.

Todos los jueves los invitamos a la Hora Santa, en el oratorio de la Corporación Santa María de la Paz, un momento de oración en el que se expone el Santísimo Sacramento, se hace la invocación y las alabanzas al Espíritu Santo y se reza el Santo Rosario iniciando con la Santa Misa.

Todos los jueves 6:00 p.m.